¿Qué pasaría si bajo Cusco existiera un mundo subterráneo que la mayoría de personas nunca verá?
Debajo de sitios emblemáticos como Sacsayhuamán, los llamados túneles incas en Cusco siguen siendo uno de los mayores enigmas del antiguo imperio. Algunas teorías sugieren conexiones entre templos como el Qoricancha, mientras que otras interpretaciones apuntan a usos rituales profundamente ligados a la cosmovisión andina.
En mi caso, después de entrar en uno de estos túneles y avanzar en completa oscuridad, entendí que no se trata solo de historia: es una experiencia que realmente se siente.
¿Qué son los túneles incas en Cusco?
Los túneles incas, conocidos comúnmente como chinkanas, han sido objeto de interés tanto en la tradición popular como en la investigación arqueológica. Aunque muchas narrativas hablan de extensas redes subterráneas bajo toda la ciudad, la evidencia científica disponible sugiere una realidad más específica.
Según estudios arqueológicos, estas estructuras existen principalmente en contextos concretos, especialmente en complejos ceremoniales como Sacsayhuamán. Sin embargo, no hay pruebas concluyentes de una red continua de túneles que conecte toda la ciudad de Cusco.
En lugar de ello, los especialistas interpretan estas construcciones como espacios subterráneos aislados, diseñados con propósitos específicos más que como sistemas de transporte.
Mapa de Sacsayhuamán que muestra la ubicación de las Chinkanas dentro del sitio arqueológico.
La Chinkana: el sistema subterráneo más enigmático
Desde la perspectiva arqueológica, las chinkanas no deben entenderse simplemente como túneles, sino como estructuras subterráneas integradas al diseño arquitectónico inca.
El término “chinkana” en quechua puede traducirse como “laberinto” o “lugar donde uno se pierde”, lo cual describe bastante bien su naturaleza.
Chinkana Grande vs Chinkana Chica
- Chinkana Grande: Es una estructura subterránea más extensa y compleja, actualmente cerrada al público por motivos de seguridad. Se encuentra a unos 200 metros de la Chinkana Chica y también es conocida localmente como Piedra Cansada.
Esta es la sección que más ha alimentado las leyendas en Cusco, ya que muchos relatos hablan de personas que se habrían perdido en su interior, especialmente en el siglo XX, lo que ha reforzado su carácter misterioso.
- Chinkana Chica: Es la versión más pequeña y accesible, ubicada aproximadamente a 150 metros de la zona conocida como Suchuna o “El Rodadero”. Su recorrido es corto, lo que permite el ingreso de visitantes.
Ofrece una experiencia clara de cómo son estos espacios subterráneos: oscuros, estrechos y con una sensación constante de desorientación.
En mi caso, pude ingresar a la Chinkana Chica en Sacsayhuamán; fue suficiente para entender el tipo de experiencia que representan estos espacios.
¿Por qué se consideran peligrosas?
Las chinkanas presentan características muy particulares:
- Oscuridad total
- Pasajes estrechos
- Falta de orientación interna
Registros históricos y relatos locales mencionan que personas que ingresaron a sistemas más grandes en el pasado se desorientaron fácilmente. Esto ha llevado a restringir el acceso a las estructuras más complejas.
Desde un punto de vista técnico, esto sugiere que no fueron diseñadas para tránsito común, sino para usos controlados o específicos.
Mi experiencia dentro de la Chinkana
Entrar en la chinkana es completamente diferente a cualquier otra visita arqueológica en Cusco.
En mi experiencia, al ingresar a la Chinkana Chica, la oscuridad es absoluta. No hay luz natural, y en pocos segundos dependes completamente del tacto para avanzar.
Tuve que moverme lentamente, tocando las paredes para orientarme. Más que caminar, sentía que estaba explorando un espacio desconocido sin referencias visuales.
Esa sensación deja claro algo importante: estos espacios no parecen diseñados para el paso frecuente de personas, sino para un uso mucho más específico, posiblemente ritual o restringido.
Hasta donde pude comprobar, esta es la única chinkana actualmente accesible al público.
Interior de la Chinkana Chica, los visitantes experimentan oscuridad y estrechos pasadizos subterráneos.
¿Existen túneles bajo todo Cusco?
Una de las ideas más difundidas es la existencia de una red de túneles que atraviesa toda la ciudad de Cusco.
Sin embargo, desde la arqueología:
- No se ha confirmado una red subterránea completa
- No existen mapas verificables de túneles conectados
- Las excavaciones han identificado estructuras puntuales, no sistemas extensos
Aun así, cronistas coloniales mencionaron la existencia de pasajes subterráneos, lo que ha mantenido viva esta teoría tanto en la cultura local como en el imaginario colectivo.
¿Los túneles incas conectan con el Qoricancha?
Esta es una de las teorías más populares.
Se ha sugerido que existiría una conexión subterránea entre Sacsayhuamán y el Qoricancha, el templo más importante del Imperio Inca.
Desde un enfoque académico:
- No existe evidencia arqueológica concluyente
- La idea proviene principalmente de relatos históricos y tradición oral
- Algunos investigadores consideran que pudo tratarse de interpretaciones simbólicas o exageraciones con el tiempo
Sin embargo, el hecho de que múltiples fuentes mencionen esta posibilidad sugiere que los espacios subterráneos sí tenían un rol importante en diferentes puntos de la ciudad, aunque no necesariamente conectados entre sí.
¿Para qué construyeron los incas estos espacios?
Los arqueólogos han propuesto varias hipótesis:
Uso ritual
Relacionado con el Ukhu Pacha, el mundo subterráneo en la cosmovisión andina.
Uso restringido
Espacios de acceso limitado, posiblemente para élites o funciones específicas.
Almacenamiento o protección
Para resguardar objetos valiosos o sagrados.
Significado simbólico
Los incas tenían una relación profunda con la tierra, y estos espacios podrían representar una conexión espiritual.
Probablemente, estas estructuras cumplían múltiples funciones dependiendo del contexto.
¿Se pueden visitar los túneles incas hoy?
Sí, pero de forma limitada.
Actualmente, solo la Chinkana Chica en Sacsayhuamán está abierta al público.
Desde mi experiencia, no es una atracción convencional:
- No hay iluminación
- El espacio es estrecho
- Requiere moverse con precaución
Pero justamente por eso, se convierte en una de las experiencias más auténticas que puedes tener en Cusco.
Entrada a la Chinkana Chica, el único túnel inca en Sacsayhuamán accesible a los visitantes.
Historias y leyendas sobre los túneles incas en Cusco (Chinkanas)
Más allá de las interpretaciones arqueológicas, las chinkanas de Sacsayhuamán están rodeadas de algunas de las leyendas más fascinantes de Cusco.
Según la tradición local, estos espacios subterráneos —a menudo descritos como laberintos excavados en roca caliza— podrían extenderse mucho más allá de lo que hoy se puede observar. Algunas historias incluso sugieren que estos túneles conectarían lugares importantes como Sacsayhuamán y el Qoricancha, ubicado en el centro histórico de Cusco. Sin embargo, no existe evidencia arqueológica que confirme la existencia de una red subterránea continua.
En la zona se identifican principalmente dos chinkanas. La Chinkana Chica, abierta al público, ofrece un recorrido corto y controlado. Por otro lado, la Chinkana Grande permanece cerrada, y es precisamente esta estructura la que ha dado origen a muchas de las leyendas más persistentes.
Una de las historias más conocidas relata que algunos exploradores ingresaron a la Chinkana Grande equipados con cuerdas y velas, pero desaparecieron durante meses. Según esta leyenda, uno de ellos habría reaparecido dentro de lo que hoy es la iglesia de Santo Domingo, sosteniendo un choclo de oro macizo. Aunque este relato es muy difundido en la cultura local, debe entenderse como parte de la tradición oral más que como un hecho histórico comprobado.
Otros relatos mencionan experiencias extrañas dentro de estos túneles, como desorientación, obstáculos inesperados y una fuerte sensación de perder el rumbo. Incluso algunas historias de expediciones del siglo XX afirmaban que ciertos exploradores sufrieron alteraciones mentales tras ingresar en estos espacios, aunque estos testimonios no cuentan con respaldo en la investigación arqueológica moderna.
Estas narrativas, aunque no confirmadas científicamente, reflejan el importante papel que la Chinkana ocupa en el imaginario cultural de Cusco, situándose en un punto intermedio entre la historia, el mito y el misterio.
La Chinkana Grande en Sacsayhuamán, una estructura subterránea de mayor tamaño, cerrada al público y asociada a leyendas locales.
Consejos para visitar Sacsayhuamán y la Chinkana
- Visita durante el día
- Avanza con cuidado dentro del túnel
- Evita entrar si te sientes incómodo en espacios cerrados
- Considera ir con guía para entender mejor el contexto histórico
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Reflexión final: entre historia y misterio
Los túneles incas en Cusco representan un punto de encuentro entre evidencia arqueológica y misterio.
Sabemos que existen. Sabemos que fueron importantes. Pero aún no comprendemos completamente su función.
En mi caso, incluso una breve experiencia dentro de la chinkana cambió mi percepción sobre la ingeniería inca. No solo construyeron en la superficie, sino también bajo ella, de formas que todavía estamos intentando entender.




